miércoles, 24 de marzo de 2010

Una brevísima historia de casi nada




Por: Füguemann

Pocas veces me he sentido así antes de comentar o escribir acerca de un libro. No creo que sean las casi quinientas páginas. De hecho tampoco se lo atribuyo al hecho de la dificultad de la obra. Aunque a muchos como a mí, incautos y alejados de la ciencia por más de una razón, que ahora me parece ilógica, nos pudiera parecer aburrido, o demasiado elevado en términos de especialización leer un libro que maneje conceptos de Física, Química, Geología, Astronomía, Paleontología, Botánica, Zoología, Bilogía y otras ciencias. Debo decir que está “Breve historia de casi todo” ha provocado en mí un mar emociones, confusiones y dere aprendizaje.

Escrito por Bill Bryson (1951 EU.), y publicado en 2003, la obra de este escritor de viajes, nos lleva a dar un recorrido, por muchos de los momentos más trascendentales de la historia de este universo, que por una curiosa e inexplicable casualidad o causalidad habitamos hoy en día.

De regreso a la niñez

Lo primero que se viene a mi mente después de haber transitado las inusitadas y cautivadoras líneas de esta “Breve historia de casi todo”, es mi niñez. Pude recordar mis acercamientos con la ciencia. Claro que de una forma bastante ligera y comprensible para un niño de ocho o diez años cursando estudios básicos. Pude volver en el tiempo, tan relativo como lo dijese Einstein cuando era tan sólo un trabajador burócrata de una oficina de patentes suiza (Pág. 122-123), y verme visitando el Museo de Historia Natural de la Ciudad de México, el Universum o el Museo de Antropología e Historia.

Recordé mis clases de historia universal, bilogía y algunas por difícil que parezca de Física y Química que tantos dolores de cabeza me provocaron en la secundaria. No sé a que se deba, si a lo ameno de Bryson o el deseo por redescubrir lo que no estaba olvidado, pero sí abandonado en algún lugar de mi basta red neuronal, pero sin lugar a dudas fue una grata sorpresa, saber que mucho, o mejor dicho bastantes ideas, teorías y conceptos ya me habían sido transmitidos de alguna manera.

Creo que si algo había olvidado, era mi capacidad de asombro. Cuando somos pequeños, andamos con una necesidad extraordinaria de saber el cómo y por qué de todas las cosas. Basta encontrarnos con algo nuevo para que ante nuestro ojos se nos abra un universo inmenso por conocer.

Dando vueltas a la mente

Lo mismo me sucedió leyendo. A cada nueva página, un sin fin de dudas se me revolvían en la cabeza. Ponerse a imaginar lo basto de universo o lo complejo de una célula, es una tarea complicada, por más cifras comparativas que se usen. Peor aún si hablásemos de protones, bacterias, quarks, microorganismos, átomos, estrellas, proteínas y todo cuanto en dimensiones descomunales existe en el universo.

Algo que sí me quedo claro, es que la ciencia está hecha a base de más errores, que de aciertos. Difícil de creer, pero cierto. Claro que también entran las serendipias, los accidentes fortuitos, y el rigor de la objetividad científica Si no me lo creen vayan, abran el libro y lean acerca de quienes estudian o estudiaron, por ejemplo, el universo.

En la Teoría de la Gran Explosión que anda rondando por ahí de la década de los años veinte, existe una anécdota curiosa. Dos jóvenes que trabajaban en Bell de Homdel (Nueva Yersey), Arno Penzias y Robert Wilson (Pág. 21-22), que sin querer encontraron la radiación que había dejado la Gran Explosión, claro que ellos no la estaban buscando, tan solo probaban una antena de comunicaciones de gran alcance, pero fueron más afortunados que todo el equipo de científicos de la universidad de Prinston, que sí buscaba está radiación, que era la prueba fehaciente de la teoría de George Gamow. “Encontraron el borde del universo”. Aunque para mala fortuna nuestra, es posible que nunca lleguemos a él y si lo hacemos, no veríamos un borde o una frontera exterior (Pág. 26).

Lo diminutos que somos

Parafraseando un poco a Bryson, puedo decir que desgraciadamente también es una coincidencia, rara e indescifrable, que yo tenga que estar escribiendo estas líneas, porque si no me hubieran concebido, a mí y a usted en el momento que se dio, y los genes no hubieran determinado nuestras características, tal vez nunca, y mejor dicho, quitemos el tal vez, sus ojos no estarían postrados sobre esta hoja.

Pero volviendo a lo diminutos que somos y lo alejados que estamos de casi todo lo que nos rodea en el universo, me siguen sorprendiendo bastantes cosas. Una de ellas son las supernovas. Para quienes desconocen como yo lo que son, éstas supernovas, escuetamente les puedo decir que se producen cuando una estrella gigante,(mayor que nuestro sol) estalla produciendo una gran explosión (Pag.38).

Pero está tan alejadas que tan solo nos llega un pequeño brillo que es muy difícil ubicar, de hecho se da tan lejos, que esa explosión se dio hace muchísimo tiempo y ha viajado a través del universo, así que ese brillo estampado en nuestro cielo, es un espectáculo digno de admirar.

Desgraciadamente nuestro desinterés y me incluyo, nos aleja de todos estos espectáculos que se dan casi todo el tiempo por encima nuestro, no necesariamente las supernovas. A qué se debe tal suceso, en verdad no lo sé. En México existen alrededor de 11 entre los que se encuentran el de San Pedro Mártir en Baja California, el Astrofísico "Guillermo Haro" en Cananea, el de la Universidad de Guanajuato, el de Tonantzintla Puebla, el de Chapa de Mota de la Sociedad Astronómica de México, el de la Universidad Autónoma de Guadalajara y unos cuantos más. La oferta en verdad es poca si nos comparamos con otros países como Estados Unidos o Canadá.

Pero lo que hace falta tan solo es enamorarse del universo y tratar de buscar en él. Sino, pregúntenselo al reverendo Robert Evans que es uno de los mejores casando supernovas. Él no cuenta con un basto equipo, ni mucho menos con un observatorio sofisticado, tan sólo es el deseo de observar el cielo desde las montañas Azules de Australia.

Lo peligroso de la ciencia

Ahora prefiero hablar y decir historia moderna o contemporánea , y no a lo largo de la historia, porque si tomamos en cuenta que la Tierra cuenta con 4, 550 millones de años (70 millones más-menos)de vida como lo indicase Clair Patterson en su estudio y medición de proporciones plomo/uranio con rocas antiguas(Pág. 154) seria muy difícil hablar de la ciencia y sus peligros.

Aunque a veces la idea general con que asociamos a los científicos, es la de hombres y mujeres bastante recatados y poco sociables, encerrados en un laboratorio y aislados de todo cuanto los rodea, vayamos a la historia y veremos que estamos tal vez equivocados en más de un concepto.

Como habremos de darnos cuenta, los hombres necesitamos entender, imaginar y tener una idea clara de la dimensión las cosas. Para ello necesitamos asociar medidas que nos ayuden a asignarle un valor comprensible a los objetos. La tierra no ha sido la excepción y a más de uno le ha costado la vida, o la cordura, aventurarse a descubrirla o medirla.

Hoy en día obtener información y datos es más simple de lo que era hace 275 años. Ahora sólo basta para quienes tienen la posibilidad de adquirir un ordenador y acceso a internet, teclear unas cuantas letras y saber que la distancia entre la Tierra y el Sol es de 149, 597, 870, 691 millones de km, y que la distancia a la Luna es de 384 400 km.

Pero en 1735 la cosas eran un mucho más complicadas. Lo fue para Pierre Bouguer y Charles Marie de la Condamine, cuando se aventuraron a tierras altas de Perú, para tratar de triangular distancias a través de los andes y así tratar de medir el tamaño de la Tierra (Pág. 51), para su desgracia casi todo el equipo falleció en el intento.

Como ellos muchos otro científicos o investigadores han muerto tratando de entender este mundo y todo lo que en él converge. El laboratorio no por ello es menos peligroso. Basta mencionar el nombre de Marie Curie para saber de lo que les hablo. Fue la primer persona en recibir el Premio Nobel en dos diferentes campos. El primero de Física en 1903 y el segundo en 1911 en Química, por haber descubierto el radio y el polonio, dos elementos altamente radiactivos. Su trabajo con radioactividad a la postre habría de quitarle la vida.

Las envidias también matan

Si ya había mencionado lo peligroso que puede ser el trabajo de campo o laboratorio que realizan los científicos e investigadores. Me hacía falta mencionar lo peligroso y ruin que en muchos casos puede ser el medio de la ciencia. Como toda actividad humana, la ciencia por muy objetiva que pretenda ser, no está exenta de envidias, plagios, desdeños y descalificaciones muchas veces infundadas por la ignorancia, o bien, la soberbia.

En el primer tercio del siglo XIX un furor estaba por comenzar. La pasión por la Geología. Fue tanto el éxito de esta nueva disciplina que se formo una sociedad capaz de eclipsar a la hegemónica Real Sociedad, casi al grado de desplazarla como primera sociedad científica de Inglaterra, esta era la Sociedad Geológica(Pág. 72). La aventura de salir al campo y coleccionar piedras trajo al mundo nuevo conocimiento acerca de la historia de la tierra, pero también serios enfrentamientos entre las diferentes corrientes que en ella había.

Los catastrofistas creían que la Tierra se había formado en virtud de fenómenos y cataclismos. Por otro lado los uniformitarios afirmaban que la Tierra se había formado a través de cambios graduales y lentos. Por risible que parezca, estas diferencias, creaban en enemigos, que duraban toda una vida al punto que podían terminar con carreras prometedoras.

Richard Owen, es quizá uno de los nombres menos agradables en la paleontología, aunque el halla sido quien acuño el término de dinosaurio. No por su falta de inteligencia o audacia, sino por su poca moral ética. Owen a lo largo de los años se dedico a destruir varias carreras, Gideon Mantell, fue quizás quien más padeció los ataques. Tanto fue la mala leche, que Owen se dedicó a borrar el trabajo que Mantell había realizado y se puso a renombrar especies de dinosaurios que ya habían sido descubiertas. Fue tanto el dolor y la frustración que Mantell decidió quitarse la vida.

Holliwood no estaba tan equivocado

Lo que a continuación voy a relatar fue algo muy curioso. Era un viernes bastante tranquilo, no me apetecía hacer gran cosa. Mis opciones no eran muchas, así que decidí ir al cine. Como es común las salas comerciales pocas veces tienen buenas películas. Pero era tal mi deseo, que no me importo ver una clásica película holliwoodense.

En la sala se anunciaba 2012, que prometía una fuerte dosis de adrenalina y efectos especiales de alto nivel. El título me sonó a una de una vieja profecía Maya que habla de sexto Ahau (Sexto Sol) y el fin de la vida como se conoce hasta hoy. En fin. Estaba yo sentado, palomitas, refresco, y ganas de pasar el rato. En menos que canta un gallo la cosa se puso dura.

Terremotos de altas intensidades, ciudades partiéndose a la mitad, magma disparándose de cualquier parte de la tierra. Los océanos desbordando y enterrando todo a su paso. París, Tokio y no podía faltar Nueva York, colapsados en unos cuantos minutos. Todo es tan rápido que nadie lo esperaba, la humanidad y las especies destruidas en un abrir y cerrar de ojos.

¿A qué viene lo siguiente? No es que sea amigo de las ideas catastrofistas ni mucho menos. Tampoco quiero decir que el churraso holliwoodense que me avente, tenga mucho de científico o éste basado en teorías dignas de tomar en cuenta, no. Lo que pasa es que esta visión de la tierra entrando en convulsión me hizo recordar, el capítulo IV “Un planeta peligroso” donde por curioso que parezca, existía muchas similitudes en lo trágico que se puede poner el asunto.

Hoy sabemos , y es una teoría bastante aceptada, que un meteoro impacto, en lo que hoy es la península de Yucatán, provocando un enorme cráter de 193 km de anchura y 48 de profundidad, que cambiaria los destinos de la vida en la Tierra (Pág.196). También sabemos que el interior de nuestro planeta es bastante caliente, tanto como para ser eliminados si algo cambia drásticamente allá abajo.

Después de esto lejos de asustarme, sólo pude preguntarme ¿qué es lo que nos queda? Somos tan vulnerables ante la naturaleza, que no podemos imaginar un mundo sin nosotros. Lo mismo puede pasar si algo del exterior cae con gran fuerza, que si desde el interior de la Tierra, todo hiciera erupción . Todo pasaría tan rápido como lo dice Bryson que ni nos daríamos cuenta. Pero la verdad es que la naturaleza no se equivoca, los que nos equivocamos somos nosotros.

La inmensidad de lo pequeño

A veces las cosas más grandes, están contenidas en lo más inimaginablemente pequeño. Las bacterias están en todos lado, se dice que son miles de billones, cifras incalculables. Son tan necesarias para el funcionamiento la vida como casi todo. Están y son parte del equilibrio biológico(Pág. 294).

De hecho son tantas y de tan diferentes tipos, que hasta los taxonomistas a la fecha de hoy, no han podido diferenciar o separar, de manera consensuada, la gran cantidad de especies o reinos de vida que existen. La vida de uno no bastaría para poder clasificarlo todo.

La mayor parte de la vida no es ni mucho menos como nos la imaginamos. Se ha dado de tantas formas y cambiado tanto a lo largo de los miles de años, que lo que hoy conocemos, tan sólo es un esbozo de todo lo que ha existido.

Cuando uno supone que somos lo más grande en la evolución, puede que este equivocado. Dice Bryson y muchos más, que las condiciones para que se diera la vida, fueron por demás excepcionales y únicas. Las cantidades necesarias de elementos como oxigeno o helio para que podamos respirar, se dieron a raíz de un proceso complejo y difícil de explicar.

La temperatura de nuestro planeta es la adecuada, nuestras capacidades físicas no soportarían una atmósfera como la de Marte o Venus, por mencionar a nuestros vecinos más cercanos. Somos el resultado de la acumulación de átomos y más átomos, de eras glaciales, de la evolución, de catástrofes y milagros de la vida, somos en suma una especie con tan corta existencia que apenas figuramos en la historia de la tierra.

A merced o mercenarios

Ya mencioné lo vulnerables que podemos ser, pero es necesario, pensar en lo mercenarios que podemos ser. Bryson nos regala dos visiones. La primera que a mi parecer es un tanto catastrofista. Nos regala comparaciones con millones de kilotones y bombas atómicas, en un supuesto cataclismo terrestre. Y otro el del hombre que arrasa y aniquila, los distintos tipos de vida a donde llegamos.

Hace muchísimos años, parecía una ofensa decir que proveníamos de los simios. Hoy eso no parece tan malévolo. Aún no sabemos de donde provenimos, estamos en una lucha por encontrar nuestras raíces. Nos nombramos homo sapiens, suponemos descender de África, aunque a muchos europeos no les guste. Un día, ponemos en el esqueleto de Lucy un australopitecino de hace 3.18 millones de años, hallado en Etiopía muchas esperanzas queriendo darle al clavo de nuestra descendencia, al otro solo sabemos que tenemos muy poco de donde saber (Pág. 421).

Siempre tendemos a preocuparnos solo por nosotros, nos preocupamos sólo cuando nos afectan las cosas. Exterminamos sin remordimiento a nuestros compañeros de planeta, ya lo hicimos con el pájaro Dodó y el Pinzon mayor del Koa, y quien sabe cuantos más(Pág. 449)

Hoy escuchamos hablar de calentamiento global y de desenlaces trágicos, de animales en peligro de extinción, de sueños para con conquistar otros mundos, de un Gran Colisionador de Hadrones y un sin fin de cosas más. Supongo que ésta “Breve historia de casi todo” continua.

Para concluir

Nuestra condición de seres subjetivos dificulta la objetividad en casi todo. El mérito de la ciencia y el periodismos, está en tratar de ser sino objetivos, sí sinceros y honestos en nuestro trabajo. Es difícil platicar de casi todo, ha Bryson le tomó casi quinientas páginas, a mi se me dificultó en tan sólo estás líneas.

Hacía mucho que un libro no me cautivaba tanto, ni me invitaba a volver a ser niño, éste me llevo a sorprenderme, pero sobre todo a seguir preguntando.#

jueves, 11 de febrero de 2010

La cuarta espada y la "Teta asustada"


Por: füguemann

Hace un par de días visité la Cineteca Nacional, como a menudo suele ocurrir se exhibían películas de cierta “calidad”, aunque en los últimos años, es común encontrarse con “churros” que se enarbolan bajo el choteadísimo término de cine de arte. Para mi sorpresa se presentaba una película cuyo nombre a primera instancia sonó bastante risible, “ La teta asustada”.

Es difícil imaginar que el miedo pueda transmitirse, a través de la lactancia. Pero para muchos peruanos, esto no es imposible. Contrario a todo pronóstico científico y racional, la creencia de que esta sensación pueda ser heredera a través de la leche materna, no es ajena a la tradición Perúana.

Esta idea de “La teta asustada” nació a raíz de una serie de testimonios que fueron recogidos en el pueblo de Ayacucho Perú, para después ser llevados a la pantalla grande por la directora Claudia Llosa. Donde la violencia generada durante el procesos de guerra interna que duró 1980 a 1992 dejó miles de muertos y víctimas, que hasta la fecha no pueden borrar de su memoria lo que es vivir con el temor de un pasado teñido de sangre.

La Película fue estrenada durante la edición de 2009 del Festival de cine de Berlín, fue la ganadora de el Oso de Oro por su retrato del miedo, pero también por la sinceridad a la hora de retratar un pueblo que adolece de muchas cosas. Entre ellas la pobreza, el racismo, la segregación y un lastre en el pensamiento llamado Sendero Luminoso.

El terror en el Estado Peruano

Para comprender la intrincada relación que guarda el terror y el poder en la vida de los peruanos, es preciso resaltar el papel político que ha tenido el primero. Generar, producir, sembrar el terror, ha sido un instrumento de la acción política, tanto de grupos armados como del Estado mismo, tal y como lo señala Augusto Castro Carpio, de la Pontificia Universidad Católica de Perú, en el libro El miedo en el Perú: siglos XVI al XX. Castro señala que en el pensamiento militar peruano, se habla de lucha y guerra psicológica, de utilizar el terror como manera de ablandar y golpear estratégicamente al enemigo. “Se combate con guerrillas en el campo y a la vez se aterroriza a la población civil”.

El miedo y el terror no son nuevos en la historia de este país sudamericano. Durante el siglo XVI y XVII, la población estaba atemorizada por la amenaza que representaban los piratas y corsarios de esa época. Durante más de ciento cincuenta años, la gente de Perú fue engendrando el miedo hacia extranjeros y a su “contaminación”, la cual encerraba la fobias de la clase dominante de ese entonces, la iglesia.

La excomunión por muchos años fue el estandarte y la figura representativa del miedo, que la iglesia llevó a capa y espada para su cumplimiento. Como fieles defensores de la voz divina, la iglesia católica utilizó este recurso como mecanismo de presión para resolver los conflictos y litigios, en este caso en favor de la autoridad religiosa.

Así, una serie de acontecimientos y decisiones han ido procreando ese temor al que los peruanos están expuestos día con día. Es cierto que durante un largo periodo de la historia, el peruano sufría de una cierta especulación por todo lo que venía de fuera. Pero eso pronto cambió, del miedo a lo extranjero, a la fobia de castas.

En un país donde la mayoría de gente tiene raíces indígenas, no fue sencillo lidiar con las nuevas mezclas entre las razas existentes. Estaban los conquistadores, los esclavos y los seres a evangelizar. Entre los negros y los indios peruanos, una nueva clase nacería, “la plebe” a la que se le achacaban todo tipo de defectos: “vagabundos, proclives al hurto, de conducta disipada y poco temor a la autoridad”.

Y serían estos, “la plebe”, los abandonados y humillados, quienes recibirían durante siglos toda la carga de xenofobia y desigualdad social que se entraña en la realidad peruana. Son quienes han tenido que lidiar con más de quinientos años de sometimiento y dominación a través miedo.

La cuarta espada

Para que exista una cuarta espada, es que tuvieron que antecederla tres. La primera del comunismo mundial y, que es la base de la ideología que albergaría el movimiento terrorista Sendero Luminoso, es el Marxismo-Leninismo. Abimael Guzmán el hombre condujo a toda una nación a hacía una guerra, que lo único que dejaría sería cerca de setenta mil muertos en trece años que duró el conflicto, es el responsable de haber fundado una corriente llamada “pensamiento Gonzalo”, que desenvaino la guerra contra la sociedad y el Estado peruano.

Abimael Guzmán, líder de Sendero Luminoso, se ocupo de alimentar con rigurosas teorías dogmáticas provenientes del Marx, Lenin y Mao, a un amplio grupo de peruanos que estuvieron dispuestos a dar la vida, porque tuvieron la creencia de que todo cambiaría. L ideología la que mayor peso tendría en las decisiones de también llamado “Presidente Gonzalo”, sería la del Maoísmo y su Revolución Cultural Proletaria en 1966.

Mao Tse Tung desencadenó la denominada Gran Revolución Cultural Proletaria de 1966 a 1976 en la antigua República Popular de China. Con el fin de impedir una restauración del capitalismo que según ellos, se había producido en la URSS y otros países de la órbita comunista. Así la llamada guerra popular fue retomada por un profesor de la Universidad de San Cristóbal de Huamanga, en el departamento de Ayacucho, y acoplada a un país que durante décadas había vivido a la sombra de las dictaduras y la injusticia social.

Perú no es China

La situación Geográfica de Perú, lo sitúa al lado de países donde la pobreza es el común denominador de la región, Ecuador, Colombia, Brasil y Bolivia, escoltan a esta antiquísima cultura andina. La “Teta asustada” muestra en más de una ocasión la misma estampa de pobreza y abandono social, en la cual viven cerca del 54 % de su población, según cifras el Instituto Nacional de Estadística Informática de Perú.

Bien pudiéramos cambiar el nombre del país por cualquier otro del continente, y la tónica sería la misma. Es sabido que en la historia del siglo XX de América Latina, los grupos subversivos de izquierda fueron constantes y combativos. Desde Centro América con el ejercito Sandinista, o el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, hasta Argentina con la dictadura y los perseguidos políticos de los años setentas, la dosis de violencia se ha llevado no sólo al campo de batalla entre ejercito y grupos armados, sino que ha llegado al lugar donde más se resienten los conflictos, la sociedad civil.

Lo que hizo la diferencia entre Sendero Luminoso y otros combatientes de la región, fue la forma de operar. El 17 de mayo de 1980 fue el inicio de las primeras acciones armadas del Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso. Con la quema de urnas en la elección presidencial que ganaría por segunda ocasión Fernando Belaúnde, se daría inicio una guerra sin cuartel.

Algunas de las imágenes que más recuerdan los peruanos que vivieron aquella época, es la de “unos perros callejeros muertos colgados de los postes del centro de Lima “Algunos habían sido ahorcados ahí mismo, un par de ellos estaban abiertos en canal, otros tenían el pelaje pintado de negro” según lo relata el escritor Santiago Roncagliolo en su libro “La cuarta espada, la historia de Abimael Guzmán y Sendero Luminoso”.

Y es que así operaban los Senderistas, detonando bombas contra cuarteles de policía, oficinas municipales, estaciones de gasolina, edificios de clase media, centros de investigación y escuelas públicas. Asesinaban a dirigentes de la izquierda y familias enteras, regularmente campesinas. De todas la muertes de ese periodo fatídico para los peruanos, más de la mitad de las muertes se le atribuyen a Guzmán y su gente.

Pero ejercito y fuerza pública no están exentos de maltratos, vejaciones, violaciones y muertes dentro de la ciudadanía. Bajo el pretexto de dar fin a miembros y partidarios del “pensamiento Gonzo”, policía y ejercito, cometieron cientos de crímenes contra los más desprotegidos. Quechuas, Aymaras, Amazónicos entre otras culturas indígenas, componen cerca del 45 % de la población en el Perú. Muchos de ellos apenas hablan español, y la mayoría vive en situación marginal. Por lo que el abuso de la autoridad fue bastante severo y sin miedo a la denuncia.

El miedo no anda en burro

Si a las miles de muertes que produjo conflicto peruano de los años ochentas, sumamos violaciones y torturas a las que un gran segmento de la población peruano estuvo expuesta, obtenemos un pueblo dominado bajo el yugo del miedo. Así no es difícil imaginar el leiv motive que impulso a Claudia Llosa a dirigir su película, que recientemente fue nominada a los premios Oscar. Aunque en la trama poco se dice o se menciona la época de Sendero Luminoso, bien se sabe que es el trasfondo de la cinta.

Situada en Manchay, uno de los barrios periféricos más paupérrimos de la capital peruana (Lima), donde tal y como lo explica Alma Guillermoprieto en su crónica titulada Lima 1990, “la cultura chicha, es decir los migrantes rurales expulsados por la guerra y situados en los tugurios, que han trastocado su vestimenta tradicional y la música de flauta de los Andes por Blue Jeans y canciones de desoladora monotonía sobre sexo a ritmo tropical”. Esto último aunque a manera de broma se vea en la pantalla en ciertas ocasiones, es una realidad latente en la cultura Peruana, donde los pobres e ignorantes siguen destinados a servir a los adinerados.

En este arrabal que lo mismo podría ser Santa Fe en México, o cualquier Favela de Río de Janeiro, por su similitud en lo raquítico de la postal, Fausta (Magali Soler) adolece de un mal que se ha transmitido a través de la leche materna, según creencias del pueblo, por las mujeres que fueron maltratadas sexualmente por militares, policías y senderistas durante ésta época. Fausta vive con precaución miedo, por ello canta para alejarlos.

El fin de los tiempos

El 12 de septiembre a las 8:30 de la noche, miembros de la Dirección General contra el Terrorismo, capturaron a quien por doce años amedrento y violento el Estado peruano. Carlos Abimael Guzmán, la cuarta espada y líder del Partido Comunista del Perú, fue arrestado en la capital limeña. Con este golpe, el futuro del grupo Sendero Luminoso estaba contado.

Con ello se ponía fin al menos por un tiempo, sí a una guerra por demás violenta, pero también una época donde las devaluaciones, la inflación y el desempleo, eran el pan nuestro de los peruanos.

Dos años atrás Alberto Fujimorí, un hijo de inmigrantes japoneses, que para ese entonces no tenía nada que ver con la política, fue electo presidente. Tras una segunda vuelta, pudo vencer con cierta ventaja, a quien entonces era el peruano más reconocido a nivel mundial, su nombre, Mario Vargas Llosa. Escritor y curiosamente tío, de quien dirige la “Teta asustada”,Claudia Llosa.

El chinito como se le conocía popularmente a Fujimori en Perú, optó por imponer las mismas medidas políticas y económicas que regirían al continente durante los siguientes veinte años, el neoliberalismo. Si durante la época de Abimael libre y convulsionador, el miedo era constante, la crisis y la inflación también.

Durante el gobierno del Alan García (1985-1990), miembro de la Alianza Popular Revolucionaria (APRA) es que la crisis económica y social se dispara a números inverosímiles. La gente no tenía empleo y con trabajo se conseguían alimentarse en los comedores sociales. La inflación era de 38.4% mensual, que se disparó hasta 400% al final de su periodo. Lo que provocó que fuera inelegible para prestamos internacionales.

A la llegada de Alberto Fujimorí, que años después sería sentenciado a 25 años de prisión por la justicia peruana por delitos lesa la humanidad, es que las cosas cambiaron. Se detuvo la caída drástica de la economía peruana, pero quizás el logró más sonado, fue la captura de el “Presidente Gonzalo”. Poniendo fin a poco más de doce años de drama y luto nacional.

Tras las rejas Abimael Gúzman y su grupo tal vez dejaron las armas y las acciones terroristas. Pero lo que no pudieron desaparecer, es aquella sensación de incertidumbre y miedo, al menos en quienes vivieron en carne propia el horror de la guerra senderista, encarnado por el gobierno y sus fuerzas armadas.

Hoy se hacen y seguirán haciendo películas, ensayos y reportajes sobre tales sucesos. Seguramente el término “la teta asustada” para mucho no signifique más que un nombre gracioso o una acepción ingeniosa. Pero para otros como Fausta y miles de peruanos más, significa toda una vida de recuerdo y miedo.#

lunes, 21 de diciembre de 2009

viernes, 22 de mayo de 2009

De Juárez a Chihuahua, por la justicia de las muertas




Cuando el olvido no entraña la verdadera muerte, todo está vivo”
SergioGonzález Rodriguez, Huesos en el Desierto


Por: Füguemann


Dice Paul Ricoeur que, “Sólo la voluntad de no olvidar puede hacer que estos crímenes no vuelvan nunca más”. México tiene muchas historias y poca memoria. La nada parece ser la constante del recuerdo. Y nada es lo que han tenido ellas. Víctimas y familias. Pero si la justicia existe, ambas tienen una cuenta pendiente con ella.


EL pasado 26 de abril inició la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), en Santiago de Chile. Este organismo que es la cumbre justicia en América, escuchó después de ocho años de una larga travesía, a Irma Monreal, Josefina González y Benita Monárrez. Estas mujeres son las madres de 3 adolecentes que fueron asesinadas en Ciudad Juárez Chihuahua y, que hasta la fecha piden justicia.


Por primera vez el Estado Mexicano es juzgado ante un tribunal internacional por los femicidio o feminicidio ocurridos en Ciudad Juárez. La cruenta historia que hoy parece tan olvidada, pero que hasta la fecha contabiliza alrededor de 500 muertes cuyo patrón es muy similar, por lo menos 175 de los homicidios, comenzó el 23 de enero de 1993, con el hallazgo del cadáver de Alma Chavira Farel. Esta niña fue golpeada, violada y estrangulada. A la postre de este terrible asesinato, Juárez y México, conocerían uno de los capítulos más negros de su historia.


El martes 6 de noviembre de 2001, un albañil descubrió en unos campos de algodón el cuerpo en descomposición de una mujer. La víctima que después sería identificada con el nombre Esmeralda Herrera Monreal de 14 años de edad, no sería la única. Entre el 6 y el 7 de noviembre las autoridades juarenses hallaron 7 cuerpos más. Este descubrimiento arrojaría de nueva cuenta a la luz pública, un hecho que tanto La Procuraduría General de Justicia del Estado de Chihuahua (PGJECH), como el gobierno federal habían querido minimizar durante varios años.


Los estudios forenses sólo reafirmaron lo que muchos suponían. Tanto Esmeralda, como Claudia Ivette González de 20 años y Laura Berenice Ramos Monárrez de 25 años, fueron torturadas y abusadas sexualmente. Los otros 5 cadáveres nunca fueron reconocidos. La causa pudiera ser que la mayoría de las jóvenes asesinadas en Ciudad Juárez eran de escasos recursos, muchas trabajaban en las maquilas que abundan en la región, eran jóvenes y, con características físicas muy similares.


Hoy las mujeres que encabezan la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa (NHRC) http://www.mujeresdejuarez.org/ , la cual está formada por familiares y amistades cercanas a las asesinadas, se han convertido en su voz. Esa que clama desde el más allá.


El estado mexicano tiene una cuenta pendiente, con ellas y con todos…



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Desde el inicio de los feminicidios, las investigaciones se enturbiaron. La PGJECH se dedico a fabricar culpables y arrancar confesiones. Abdel Latif Sharif Sharif, mejor conocido como “El Egipcio” fue uno de los detenidos, según la Procuraduría del Estado “El Egipcio” había sido el multihomicida, pero después de su detención el 3 de octubre de 1995, los asesinatos siguieron.



Después detuvieron aun banda llamada “Los rebeldes”, según el gobierno del entonces gobernador Francisco Barrios Terrazas, “Los Rebeldes” trabajaban para Sharif Sharif. Aunque nunca hubo pruebas contundentes y sí muchas acusaciones por maltratos e incriminación falsas, los asesinatos continuaban.


Después vinieron “Los choferes” dos tipos acusados de cometer varias violaciones y asesinatos, Víctor Manuel García Uribe “El Cerillo” y Gustavo González “La Foca”. Nuevamente nunca se pudo probar nada contundente. Su abogado defensor fue asesinado y “El Cerillo” se suicido extrañamente.


A pesar de las detenciones por parte de la PGJECH, muchas dudas han quedado en el aire. Algunas líneas de investigación ajenas a los señalamientos oficiales, indican que un grupo muy fuerte, tanto económica como políticamente, está detrás de éstas ejecuciones. También incurre una ola de violencia generalizada en el Estado que tiene que ver con la delincuencia organizada.


A partir de la llegada a la gubernatura del panista Francisco Barrios Terrazas y de Francisco Molina Ruiz al frente PJECH, el narcotráfico y las desapariciones se elevaron a cifras nunca antes vistas. Las acusaciones en que está implicado Barrio Terrazas el también ex director de la contraloría y Desarrollo Administrativo (SECODAM) durante el gobierno de Vicente Fox, no son pocas. Se le acusa entre otras cosas de haber brindado protección al Cártel de Juárez en ese entonces dirigido por “El Señor de los Cielos” Amado Carrillo.


***


El tema de Ciudad Juárez y sus muertas también ha sido objeto de libros, canciones, documentales, películas y obras teatrales. Huesos en el Desierto de Sergio González Rodríguez periodista del periódico Reforma y Cosecha de Mujeres, El Safari Mexicano de Diana Washington periodista de El Paso Times de Texas, son dos libros en donde se investigan a fondo los feminicidios. Bajo Juárez de Alejandra Sánchez y José Antonio Cordero así como Juárez Desierto de Esperanza de Christina Michaus, abordan desde el documental, el sufrimiento de las familias juarenses. Los Tigres del Norte con su estilo norteño cantan:



“Humillante y abusiva,

la intocable impunidad,

los huesos en el desierto,

cuentan la cruda verdad

las muertas de Ciudad Juárez,

son vergüenza nacional…”

Cierto es que “Las muertas de Juárez” han dado mucho de que hablar. Varios por interés, muchos más por oportunismo. Por desgracia el tema parece haber desaparecido de la agenda informativa, sus ecos cada resuenan menos. Tal y como la arena en el desierto, la información se pierde se mezcla, se olvida.

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Ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos las madres hablaron y acusaron:


“El gobierno no las protegió, no previno sus asesinatos, aunque conocía el patrón de violencia de género en la región, que ha dejado cientos de mujeres y niñas asesinadas, y las autoridades de Ciudad Juárez no respondieron a las denuncias.”


El fallo se dará en el segundo semestre de este 2009. Ante esto el Estado Mexicano se empeña en crear un cerco informativo. En los diarios poco se dice, en la televisión ni pensarlo. Sí la sangre “es lo que vende”, ¿cuánta más se necesita derramar? para voltear nuevamente los ojos y ver, un caso único en la historia.


El gobierno de México puede ser declarado culpable por la muerte de tantas y tantas mujeres, que aún desde el interminable desierto siguen gritando que, como sus huesos, la justicia no quede dispersa en la noche.




La información fue tomada del libro Huesos en el Desierto de Sergio González,

de la página en internet http://www.mujeresdejuarez.org/

y notas aparecidas en varios diarios de circulación nacional.

lunes, 4 de mayo de 2009

El Cuento de la Influenza



por: Fuguemann

Hoy es lunes y a diferencia de lo que pensaba hace cuatro días, la cosa sigue peor. Lo primero que lo afirma es el aparato mediático que se ha volcado con toda su fuerza y ha generado más confusión y pánico en lugar de verdadera conciencia social. A la mayoría de personas que conozco la incertidumbre los ha capturado. Afortunadamente y a diferencia de lo que se dice en los medios de comunicación, no conozco a nadie que se haya contagiado de tan perversa enfermedad (influenza porcina), tampoco sé de alguien que conozca a otro alguien que se haya muerto o enfermado. ¿Qué curioso? Pero aún así el miedo persiste.

El temor se genera desde que salgo de casa. Yo, como la gran mayoría, uso diario el sistema de transporte público en todas sus modalidades (combi, metro, metrobús, trolebús, taxi, bicitaxi etc.) por esta razón sé lo que se siente viajar con tantas personas que al igual que yo seguramente irán prensando, ¿y si me infecto? ¿Y si este puto viejo panzón, pelón y barbudo que tiene los ojos rojos y llorosos que viaja a mi lado no está adormilado y sí enfermo? ¿O la güera nalgona que esta frente a mi tiene el virus? Por muy pinche buena que este, se la pela si ya la infectaron; dicen que esta chingada enfermedad porcina es parecida al comunismo, no distingue de clases sociales ni de ninguna otra división. ¡Ya me chingué!

Lo más gacho es la discriminación visual, los pocos que aún nos aferramos a no creer todo lo que se nos dice en la tele y en los medios, ya sea por falta de cultura o valemadrismo, pecamos de maléficos, o al menos así nos lo hacen saber las miradas. Al chile si no fuera tan condescendiente hasta los acusaba, o qué ya no se acuerdan que las miradas lascivas están prohibidas, ja, si para eso existen las leyes, si ya decía yo que nuestros senadores y diputados no ganan y trabajan tanto a lo pendejo. Y ahí vamos todos apretujados, dizque cuidándonos del contacto, ¡no mamen!, en lunes, a las ocho de la mañana y en el metro que es el mayor caldo de cultivo, eso es imposible, pero en fin que se le va ha hacer, el miedo es el miedo.

“Esta madre de la influenza, es como el pinche chupacabras o los lancheros náufragos, puras mamadas” decía un tipo bajito y bigotón que a mi costado viajaba. No cabe duda que la ironía y picardía mexicana son signos de la más alta lucidez. “A huevo, seguro nos la quieren volver a dejar Cayetano, pinche gobierno, ya ni la chinga, ¿y ahora que se van a tranzar?” le contestaba su acompañante. Pues será el sereno, pero de que algo extraño pasa, pasa.

Al llegar al trabajo después de una hora de arduo camino, bajo la reflexión de qué tan grave podría ser este extraño virus y sus consecuencias económicas y sociales, una extraña sensación invade el espacio. Tranquilidad inusual se respira en la oficina. Parece que la parcimonia de las calles se traslado a los centros de trabajo. El ausentismo es enorme, pero para los jefes nada tiene que ver la influenza: “son unos pinches huevones que agarran de pretexto esto para no venir” decía el licenciado Zamora. Las mujeres no trabajaron hoy por órdenes del sindicato, se enoje quien se enoje, la fuerza sindical pesa más que cualquier jefe encabronado.

Entre muchos, los saludos de contacto ya sea de beso o apretón de manos se evitan, por si las dudas, no vaya a ser la de malas y nos cargue la chingada. Muchos hacen caso omiso de todos los comunicados y recomendaciones que la Secretaria de Salud emite a todo momento. ¡Pinche Secretaria de Salud, pinche gobierno! Ahora si están espantados, primero porque en el país no se cuenta con la tecnología necesaria para detectar quien verdaderamente está enfermo del virus A H1N1 y no de otra cosa. Después, porque en ningún lugar del país hay laboratorios capaces de crear una cura efectiva. Pero hijos de la chingada, ya no se acuerdan que durante más de treinta años han dejado olvidado y pudriéndose el sector científico y tecnológico del país, basta con mencionar el raquítico 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) que le destinan a este rubro. Ni pedo, los que se van a hacer su agosto serán los laboratorios farmacéuticos, que para variar ninguno es mexicano. ¡México, que buenos somos! Hasta en la desgracia les damos a ganar a las transnacionales.

Pero ni modo, mientras sean peras o manzanas, la chamba es la chamba y alguien la tiene que hacer. Prendo la computadora e intento checar las noticias, influenza, influenza, influenza y más influenza ¡ah chingá! más influenza, no se habla de otra cosa, comprendo la importancia pero, ¿qué no pasa nada más? Y todos los temas pendientes, ¿ya se nos olvidaron? ¿o también están en cuarentena? Después de la extraña jornada laboral que para ser sincero hubiera transcurrido en calma de no haber sido por uno que otro pinche sicótico que me venía ha hablar de la influenza, como si no fuera suficiente tanto puto Terrorismo de Estado. Ya ni la chingan.

De regreso a casa puedo disfrutar de una ciudad tranquila donde la histeria parece haberse ocultado tras cada cubre bocas que veo a mi alrededor. Los restaurantes están vacíos, ellos sí que deben estar preocupados, el madrazo económico repercutirá en sus bolsillos más fuerte que un estornudo. Al llegar a casa noto a mi pobre madre que está preocupada, todo el día ha estado escuchando la radio, trata de ponerme al tanto de todo lo que ha dicho. Le digo que pare. Ni en mi pinche casa la influenza me deja en paz. Tanto desmadre me hace recordar a Orson Wells y su adaptación radiofónica de “La Guerra de los mundos”, este cabrón demostró hace 71 años la capacidad que tienen los medios de comunicación para generar una ola de pánico entre la población más domesticada. O bien la película Operación Ébola, el clásico filme gabacho, donde después de tanto pedo, aislamiento de la población y miedo, los científicos estadounidenses descubren la cura “salvan al mundo” y, como siempre, santo remedio.

Después solo queda ánimo para dormir, antes de hacerlo pienso y trato de reflexionar sobre todo el show que se aventaron este fin de semana, esperando que mañana todo este mejor…

Abro los ojos y sintonizo la radio, el pedo está más fuerte, hay más casos y más muertos. Curiosamente nadie da nombres ni plática con los familiares, parecen ser los fantasmas más reales de este mundo. Poco más de veinte muertos aterran más que los 18 asesinatos que se cometen diario en México a manos del crimen organizado. Que ironía.

Espero que esto de las epidemias no se nos haga costumbre, pues de por sí tenemos una memoria que suele olvidar demasiado pronto.
 f

martes, 24 de marzo de 2009

"Aunque mal gastes el tiempo sin mi cariño"

por: Füguemann

Era sábado. Estaba sentado, perdido en la nada. El teléfono sonó. Contesté. “Vamos a Toluca va a haber un toquín”. Cuál pregunté. “Uno muy chingón, te va a gustar”. Cuando accedí no sabía lo bien que se la puede pasar uno. Me cambié, el día estaba nublado y no tenía nada mejor que hacer, era un puente largo. Tendría que trabajar hasta el martes y la ciudad parecía vaciarse.

Todo marchaba en orden. Cuatro amigos incluido mi hermano viajábamos en dirección a la capital del Estado de México. Justo pasando una de las casetas más caras del mundo, lo peor parecía avecinarse. El auto comenzó a perder fuerza. Al estacionarnos un olor a quemado se hizo presente. “Puta madre, se chingo el clutch ¿y ahora?”. No sé.

De inmediato llegó una grúa de los Ángeles Verdes. Nos empujó hasta La Marquesa. Dejamos el carro no importaba regresar en la madrugada por él. El conductor se ofreció a llevarnos hasta la zona del Aeropuerto. Previo acuerdo económico, aceptamos. Viajamos en la parte trasera de su vehículo que esta descubierta. Toluca es un lugar muy frío. Por fin llegamos. Los revendedores aparecieron. Hasta mil pesos por boleto. “Están pendejos” dijo mi hermano. Una chica se acercó, me sobran dos, se los doy al precio. Cuánto, pregunté. “Doscientos varos”. Le pagamos.



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Por quinta año consecutivo la marca Marlboro realizó el festival de música Mxbeat. Ésta cigarrera que pertenece a la compañía Phillip Morris, y qué en México se distribuye por CIGATAM empresa subsidiaria que para variar pertenece al grupo CARSO de Carlos Slim, dio muestra de cómo acercarse a sus sector más fuerte que es el de los jóvenes.

Y es la quinta vez que ocurre esta fiesta en ciudades como Guadalajara, Puebla, Monterrey y Toluca. No porque la cigarrera este muy interesada en la música; sino porque desde el 20 de enero del 2004 entraron en vigor las reformas a la Ley General de Salud sobre la Publicidad de Tabaco. Estas reformas contemplan prohibir toda publicidad de tabaco en radio, televisión, salas cinematográficas donde puedan acudir menores de edad, eventos deportivos y muchos otros lugares más.

Pero aquí en Centro Dinámico Pegaso las restricciones al interior del evento fueron las mínimas. El humo de cigarro se perdía entre mota y neblina. La temperatura descendía mientras los cuerpos danzaban y N*E*R*D, PRIMAL SCREAM, ETIENE DE CRÉCY, entre varios artistas más reventaban el inmenso escenario con la fuerza de su música.

No se escatimaron gastos. La compañía organizadora tiene claro que si las leyes no le permiten publicitarse a través de los medios, deben buscar alternativas donde gastar los 500 millones de dólares que se destinaban hace algunos años a medios electrónicos (radio y tv). Y aquí no fue la excepción

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En el Mxbeat lo que sobra es fiesta y bebida. Cerveza, Brandy, Vodka, Whisky a precios muy baratos. Una cerveza (que en realidad son dos) por sólo 20 pesos. Lo demás 40 pesos por litro. No hace falta contar como terminaron la mayoría de los asistentes.

Según datos la Secretaria de Salud, en México el tabaquismo es la causa de 60 mil muertes cada año. Por eso las autoridades han tenido que implementar nuevas leyes que ayuden a disminuir el consumo del tabaco, que hoy en día es un problema de salud pública, sobre todo en los menores de edad que hoy suman alrededor de 14 millones en todo México, estos infantes comienzan a fumar desde los 10 años. Un ejemplo es la Ley de protección a los no fumadores que entro en vigor en el Distrito Federal el año pasado.

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“Me vale madre, yo no fumo Marlboro, a mi me gustan los Camel” oí decir un joven que fumaba a mi lado. Su aspecto era como el de casi todos. Jeans y tenis. Bien abrigado. Con cigarro y vaso en las manos. Y es que para muchos que la fiesta sea de Marlboro, tan solo es un pretexto para escuchar a lo mejor de la música en la escena internacional, y la tabacalera tiene para pagarlo.

Si la fiesta en si fue barata no se diga de las drogas. Mariguana, Cocaína, Extasis (Cristal) y LSD por unos cuantos pesos. Los jóvenes también son el mayor mercado de las drogas sintéticas y que mejor lugar para vender y consumir que un festival como este. Pero entre “chavos” esto no espanta. Fumar marihuana es de lo más común, ni siquiera todos los elementos de seguridad que contrataron se molestaban en apagar los “toques” o decomisar las “tachas”.

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Para nadie es nuevo que México dejó de ser sólo un puente para la droga que lleva como dirección los Estados Unidos. En los últimos años el consumo de las drogas en este país se ha incrementado. En la última Encuesta Nacional de Adicciones el consumo subió de 3.5 millones en 2002, a 4.5 millones en 2008. Por eso las drogas hoy en día espantan a pocos.

En Toluca a dos grados de temperatura la fiesta se llevo en paz. “No bronca ni agresiones por que la gente se viene a divertir” me decía Adrián “lo que se meta cada quien es su pedo, pero la banda es relax”. Sus ojos parecían disminuidos en tamaño y advertían el efecto de todo. Lo bebido, lo fumado y lo inhalado.

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Después de haberse pasado una fiesta “increíble” todo volvió a la normalidad. El estacionamiento se vaciaba entre la estela el inmenso nubarrón de polvo que dejaban los carros a su paso. El viento arreciaba gélido y despiadado. Atrás quedaba una campaña mercadológica exitosa en cuanto a su objetivo: acercarse a los jóvenes, un festival lujoso y sin restricciones, pero lo mejor de todo era la euforia de tantas almas bailando al ritmo de beat. Delante tan sólo se cimbraron más dudas…

¿Hasta dónde serán capaces de llegar estas compañías por seguir vendiendo?

Después alguien se ofreció a llevarnos hasta la marquesa. En la madrugada llamamos a una grúa. Tuvimos que esperarla alrededor de 20 minutos. Era un lugar bastante oscuro. Después de sólo fue cuestión de tiempo para llegar a casa.

martes, 3 de marzo de 2009

La visita


por Füguemann

La Visita

Hace un par de noches me visitó un viejo amigo. Su visita fue tan sorpresiva que aún no doy cuenta de ello. Llegó en una camioneta Blazer. Roja. Bien equipada. Uno de esos vehículos de procedencia americana que conforme pasan los años, se ven más y más circular por todo el territorio nacional.

Arreciaba el frío. Lo saludé. Bebía una botella de güisqui. Escuchaba al Cártel de Santa. “Es el volumen prohibido”. Éste disco contiene temas que su autor “Babo” el vocalista escribió cuando estuvo en prisión por asesinar a su compañero Ulises Nayit Buenrostro “accidentalmente”.

Alejandro cantaba “Dicen que son gansters si no le han jalado. Dicen que son gansters si nunca han robado. Dicen que son gansters si nunca han bateado”,se veía contento. Fumaba marihuana. Me platicaba de su vida. Hacía varios meses que no sabía de él. Parece que estuvo de viaje.

Unos años atrás

Los 28 años que tiene Alex de vida han sido duros. Creció sin una figura paterna. Es el tercero de cinco hijos. El varón mayor. La secundaria la dejó apenas al segundo año. Sus amigos siempre fueron mayores que él. Con ellos aprendió todo. Desde el cigarro hasta el robo. Lo que empezó como un juego para él, hoy es una realidad para su familia. Ha estado en prisión un par de veces. No por mucho tiempo. Cómo él dice siempre ha corrido con suerte.

Su viaje

Calza tenis Adidas. Negros. Casi nuevos. “Me los compré en Colombia, en Bogotá”. Mi sorpresa creció ¿Fuiste a Colombia? “Sí a Colombia, cómo ves” ¿A qué? “No te puedo contar” ¿Por? “No puedo andar contando pero estuvo chingón el viaje, se gana buena lana”. Prendió un cigarro y bebió.

La trayectoria

El disco seguía tocando. Canciones cuyas letras transcurren entre drogas, asesinatos, celdas, pandillas, mujeres, sexo. “La pura vida real”. Alex empezó como todo ladrón inexperto. Primero los dulces y luego las cervezas. Pero la vida nos va enseñando. Luego fueron bicicletas, después auto estéreos, lap tops, y un sin fin de cosas más.

“Todo está arreglado”

“Lo mejor de Colombia son las viejas”. Su mirada extraviada, y unos cuantos tragos de güisqui más, aligeraron sus palabras. Comenzaron a fluir como la noche. “La neta todo está pagado, el avión, el hotel, la policía, todo, lo único que tengo que hacer es llegar con las cosas hasta allá, donde me reciben a toda madre, hasta con viejas y toda la cosa”


Sigo atento. Nada me queda claro. ¿Pero dime qué llevas? “Neta no te puedo decir, pero ya te has de imaginar, se necesita ser pendejo para no saber o imaginarlo”. No sé repito. “ Lo único que te digo es que todo está bien organizado y no soy el único, me pagan entre 20 y 25 mil por viaje, está chingón y no hay pedo, la próxima me voy a comprar una moto”.

No quise saber más. Llevé la plática por otros temas. Hablamos de amores y amigos, de parrandas y fiestas. De esas cosas que se hablan en una camioneta roja, bebiendo, fumando y escuchando Hip Hop. Con un viejo amigo que hablaba de su vida.

Las noches en que pienso

Siempre he pensado que los juicios de valor se hacen aparte, y nunca son buenos. ¿Qué se hace cuando un amigo te abré su corazón? ¿Dónde queda el periodismo frente a la amistad? Lo sigo pensando. Muchas noches antes de dormir lo repaso todo. Lo vivido y lo aprendido. Creo que no hay escuela que lo pueda enseñar. Ni amigo que lo quiera aprender.

Alejandro tiene tres hermosas hijas. Todas con diferentes mujeres. “Las amo un chingo y quiero que tengan lo que yo nunca tuve, todo es de ellas” No hay excusas contra los malos actos ni perdón por el destino de la vida. Sólo hay hombres de errores grandes y decisiones buenas.

¿Nosotros de qué lado estamos?